PLEGARIA EUCARISTICA I
(Desde la misa de la vigilia pascual hasta el segundo domingo de Pascua:

Reunidos en comunión con toda la Iglesia para celebrar (la noche santa) el día santo de la resurrección de nuestro Señor Jesu­cristo según la carne, veneramos la memoria, ante todo, de la glo­riosa siempre Virgen María, Madre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor; *)  [seguir]

En la misa del Jueves santo:

Acepta, Señor, en tu bondad, esta ofrenda de tus siervos y de toda tu familia santa, que te presentamos en el día mismo en que nuestro Señor Jesucristo encomendó a sus discípulos la celebración del sacramento de su Cuerpo y de su Sangre; ordena en tu paz nuestros días, líbranos de la condenación eterna y cuéntanos entre tus elegidos.

[Por Cristo, nuestro Señor. Amén.] [seguir]

Desde la Misa de la Vigilia pascual hasta el segundo domingo de Pascua:

Acepta, Señor, en tu bondad, esta ofrenda de tus siervos y de toda tu familia santa, por aquellos que has hecho renacer del agua y del Espíritu santo perdonándoles todos sus pecados ordena en tu paz nuestros días, líbranos de la condenación eterna y cuéntanos entre tus elegidos. [seguir]

PLEGARIA EUCARISTICA II

En los domingos, cuando no hay otro recuerdo más propio, puede decirse:
y reunida aquí en el domingo, día en que Cristo ha vencido a la muerte y nos ha hecho partícipes de su vida inmortal; [seguir]


Desde la Misa de la Vigilia pascual hasta el segundo domingo de Pascua:

Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra y reunida aquí (en la noche santísima) en el día santísimo de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo; *[seguir]

 

En las Misas de Pascua, de su octava y en el bautismo de adultos:

Acuérdate también de nuestros hermanos [N. y N.,] que hoy, por medio del bautismo [y de la confirmación] han entrado a formar parte de tu familia; ayúdales a seguir a Cristo, tu Hijo, con ánimo generoso y ferviente[seguir]

 

 

PLEGARIA EUCARISTICA III

 

En las misas de Pascua y de su octava:

* Confirma en la fidelidad cristiana a tus hijos [N. y N.] que hoy, por medio del bautismo: [y del don del Espíritu] has llamado a formar parte de tu pueblo y concédeles andar siempre en una vida nueva. [seguir]

Atiende

En los domingos, cuando no hay otro recuerdo más propio, puede decirse: en el domingo, día en que Cristo ha vencido a la muerte y nos ha hecho partícipes de su vida inmortal. [seguir]
Desde la misa de la Vigilia pascual hasta el segundo domingo de Pascua:* (en la noche gloriosa) en el día glorioso de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo según la carne
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